viernes, 16 de julio de 2010

Sed



Esta reciente estampa capturada en el puerto de la Bonaigua (2072 m.) de un caballo bebiendo en una charca nos ha traído recuerdos de hace un año.







En esta época del año se encuentran en la estación seca allá en el Serengeti y el río Seronera tiene que aplacar la sed de las grandes manadas de ñúes y cebras.
Por la mañana temprano, antes de que el sol apriete, o antes de la puesta del sol, es cuando los herbívoros se acercan con la debida precaución a las fuentes de agua para beber.









De forma pausada o al trote se dirigen a la llamada del abrevadero.
Era nuestra última jornada en el Serengeti. Nos habíamos levantado antes de la salida del sol para ver amanecer durante el safari. Regresábamos al hotel para desayunar y recoger los bártulos camino de Ngorongoro cuando presenciamos esta escena. Los animales se acercaban al río a beber pero se mostraban muy inquietos. Se aproximaban, se introducían en el río, bebían y salían huyendo disparados.









La escena se repetía una y otra vez. Era evidente que algo les producía una enorme inquietud. Estuvimos un buen rato tratando de averiguar lo que era pero no fue posible. Según Elidanos, nuestro guía, lo más probable era que se tratase de un cocodrilo (mamba, kisw.). Estos reptiles muestran la paciencia suficiente para esperar el momento apropiado para el mortal ataque.

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